martes, 6 de agosto de 2013

CONSAGRACIÓN A LA LLAMA DEL AMOR SANTO Y A SUS ANGELES


CONSAGRACIÓN A LA LLAMA DEL AMOR SANTO


Inmaculado Corazón de María, humildemente te pido que lleves mi corazón a la Llama del Amor Santo, que es el refugio espiritual de toda la humanidad.  No veas mis faltas, ni mis fallas, más bien permite que estas iniquidades sean quemadas por esta Llama purificadora.

A través del Amor Santo, ayúdame a ser santificado en el momento presente, y al hacerlo, darte a Ti, querida Madre, cada uno de mis pensamientos, palabras y obras.  Tómame y úsame de acuerdo a lo que te sea agradable.  Permíteme ser Tu instrumento en el mundo, todo para la mayor gloria de Dios hacia Tu victorioso Reino.  Amén.


CONJURACION A LOS SANTOS ÁNGELES

DIOS Todopoderoso y Eterno, Uno en Tres personas! Antes de conjurar a los Santos Ángeles, tus servidores y de llamarlos en nuestro socorro, nos postramos delante de Ti y te adoramos: PADRE, HIJO y ESPÍRITU SANTO.

Bendito y alabado seas por toda la eternidad. Que todos los ángeles y los hombres que has creado te adoren, te amen y te sirvan, DIOS Santo, DIOS Fuerte, DIOS Inmortal.

Y tu María, Reina de los ángeles, medianera de todas las gracias, todopoderosa en tu oración, recibe bondadosamente la oración que les dirigimos a tus servidores, y hazla llegar hasta el Trono del Altísimo para que obtengamos gracia, salvación y auxilio! Amén.

¡Ángeles grandes y Santos, DIOS los envía para protegernos y ayudarnos!
Los conjuramos, en el nombre de DIOS, Uno en Tres personas...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos en nombre de la Preciosa Sangre de Nuestro Señor JESUCRISTO...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos, en el nombre todopoderoso de JESÚS....
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos por todas las heridas de Nuestro Señor JESUCRISTO...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos por todas las torturas de Nuestro Señor JESUCRISTO...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos por la Santa Palabra de DIOS...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos por el Corazón de Nuestro Señor JESUCRISTO...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos en el nombre del amor de DIOS por nosotros tan pobres...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos por la fidelidad de DIOS para con nosotros tan pobres...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos en nombre de la misericordia de DIOS para con nosotros tan pobres...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos en nombre de María Reina del Cielo y de la tierra.
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos en nombre de María su Reina y Soberana...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos en nombre de María, Madre de DIOS y Madre nuestra...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos por su propia felicidad...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos por su propia fidelidad...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos por su fuerza combativa por el Reino de DIOS...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos, cúbrannos con su escudo...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos, protéjannos con su espada...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos, ilumínennos con su luz...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos, abríguennos bajo el manto de María...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos, enciérrennos en el Corazón de María...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos, deposítennos en las manos de María...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos, muéstrennos el camino hacia la puerta de la vida, el Corazón abierto de Nuestro SEÑOR...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Los conjuramos, condúzcannos seguros hacia la casa del PADRE Celestial...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Todos los coros de los Espíritus bienaventurados...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Ángeles de la vida...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Ángeles de la fuerza de la Palabra de DIOS...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!
Ángeles de la caridad...
     ¡Vuelen en nuestro socorro!

Ángeles que DIOS nos atribuye especialmente, como compañeros...
    ¡Vuelen en nuestro socorro, los conjuramos!
Porque hemos recibido en herencia la Sangre de Nuestro Señor y Rey. ..
    ¡Vuelen en nuestro socorro, los conjuramos!
Porque hemos recibido en herencia el Corazón de Nuestro Rey...
    ¡Vuelen en nuestro socorro, los conjuramos!
Porque hemos recibido en herencia el Corazón Inmaculado de María la Virgen Purísima y Reina nuestra...
    ¡Vuelen en nuestro socorro, los conjuramos!

SAN MIGUEL ARCÁNGEL
Tú eres el Príncipe de las milicias celestiales, el vencedor del dragón infernal, has recibido de DIOS la fuerza y el poder para aniquilar por medio de la humildad el orgullo de los poderes de las tinieblas. Te conjuramos, suscita en nosotros la auténtica humildad del corazón, la fidelidad inquebrantable, para cumplir siempre la voluntad de DIOS, la fortaleza en el sufrimiento y las necesidades, ayúdanos a subsistir delante del tribunal de DIOS.

SAN GABRIEL ARCÁNGEL
Tú eres el Ángel de la Encarnación, el mensajero fiel de DIOS, abre nuestros oídos para captar los más pequeños signos y llamamientos del Corazón amante de Nuestro SEÑOR. Permanece siempre delante de nuestros ojos, te conjuramos, para que comprendamos correctamente la palabra de DIOS , la sigamos y obedezcamos, y para cumplir aquello que DIOS quiere de nosotros. Haznos vigilantes en la espera del SEÑOR para que no nos encuentre dormidos cuando llegue.

SAN RAFAEL ARCÁNGEL
Tú eres el mensajero del amor de DIOS. Te conjuramos, hiere nuestro corazón con un amor ardiente por DIOS y no dejes que esta herida se cierre jamás, para que permanezcamos sobre el camino del amor en la vida diaria y venzamos todos los obstáculos por la fuerza de este amor.

Ayúdennos, hermanos grandes y santos, servidores como nosotros delante de DIOS.

Protéjannos contra nosotros mismos, contra nuestra cobardía y tibieza, contra nuestro egoísmo y nuestra avaricia, contra nuestra envidia y desconfianza, contra nuestra suficiencia y comodidad, contra nuestro deseo de ser apreciados.

Deslíguennos de los lazos del pecado y de toda la atadura del mundo.

Desaten la venda que nosotros mismos hemos anudado sobre nuestros ojos, para dispensarnos de ver la miseria que nos rodea, y poder mirar nuestro propio yo sin incomodarnos y con conmiseración.

Claven en nuestro corazón el aguijón de la santa inquietud de DIOS, para que no cesemos jamás de buscarlo con pasión, contrición y amor.

Busquen en nosotros la Sangre de Nuestro SEÑOR que se derramó por nosotros.

Busquen en nosotros las lágrimas de su Reina vertidas por nuestra causa.

Busquen en nosotros la imagen de DIOS destrozada, desteñida, deteriorada. Imagen a la cual DIOS quiso crearnos por amor.

Ayúdennos a reconocer a DIOS, a adorarlo, amarlo y servirlo.

Ayúdennos en la lucha contra los poderes de las tinieblas que nos rodean y nos oprimen solapadamente, ayúdennos para que ninguno de nosotros se pierda, y para que un día, gozosos, podamos reunirnos en la felicidad eterna. Amén.

Durante la novena que es un asalto que dura nueve días, conjuramos a los Santos Ángeles por la mañana y durante el día los invocamos con frecuencia de esta manera:

San Miguel, lucha a nuestro lado con tus ángeles, ayúdanos y ruega por nosotros.
San Rafael, lucha a nuestro lado con tus ángeles, ayúdanos y ruega por nosotros.
San Gabriel, lucha a nuestro lado con tus ángeles, ayúdanos y ruega por nosotros.


CORONILLA A SAN MIGUEL ARCÁNGEL

En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Dios mío, ven en mi auxilio.
Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

I. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de los Serafines, que Dios Nuestro Señor prepare nuestras almas y así recibir dignamente en nuestros corazones, el fuego de la Caridad Perfecta. Amén.
Un Padrenuestro, tres Avemarías

II. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de los Querubines, que Dios Nuestro Señor nos conceda la gracia de abandonar los caminos del pecado, y seguir el camino de la Perfección Cristiana. Amén.
Un Padrenuestro, tres Avemarías

III. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de los Tronos, que Dios Nuestro Señor derrame en nuestros corazones, el verdadero y sincero espíritu de humildad. Amén.
Un Padrenuestro, tres Avemarías

IV. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de Potestades, que Dios Nuestro Señor nos conceda la gracia de controlar nuestros sentidos y así dominar nuestras pasiones. Amén.
Un Padrenuestro, tres Avemarías

V. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de Dominaciones, que Dios Nuestro Señor proteja nuestras almas contra las asechanzas del demonio. Amén.
Un Padrenuestro, tres Avemarías

VI. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de las Virtudes, que Dios Nuestro Señor nos conserve de todo mal y no nos deje caer en la tentación. Amén.
Un Padrenuestro, tres Avemarías

VII. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de los Principados, que Dios Nuestro Señor se digne llenar nuestras almas con el verdadero espíritu de obediencia. Amén.
Un Padrenuestro, tres Avemarías

VIII. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de Los Arcángeles, que Dios Nuestro Señor nos conceda la gracia de la perseverancia final en la Fe, y en las buenas obras, y así nos lleve a la Gloria del Paraíso. Amén.
Un Padrenuestro, tres Avemarías

IX. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de los Ángeles, que Dios Nuestro Señor nos conceda la gracia de ser protegidos por ellos durante esta vida mortal, y nos guíen a la Gloria Eterna. Amén.
Un Padrenuestro, tres Avemarías

Se reza un Padrenuestro en honor de cada uno de los siguientes ángeles:

      1. En honor a San Miguel. Padrenuestro...
      2. En honor a San Gabriel. Padrenuestro...
      3. En honor a San Rafael. Padrenuestro...
      4. En honor a nuestro ángel de la Guarda. Padrenuestro...

Oh Glorioso Príncipe San Miguel, Jefe Principal de la Milicia Celestial, Guardián fidelísimo de las almas, Vencedor eficaz de los espíritus rebeldes, fiel Servidor en el Palacio del Rey Divino,...Eres nuestro admirable Guía y Conductor.

Brillas con excelente resplandor y con virtud sobrehumana, líbranos de todo mal. Con plena confianza recurrimos a ti. Asístenos con tu afable protección para que seamos más y más fieles al servicio de Dios todos los días de nuestra vida.

Ruega por nosotros, Oh Glorioso San Miguel, Príncipe de la Iglesia de Jesucristo...
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor.

Oración:
Omnipotente y Eterno Dios, te adoramos y bendecimos. En tu maravillosa bondad, y con el misericordioso deseo de salvar las almas del género humano, escogiste al Glorioso Arcángel, San Miguel, como Príncipe de Tu Iglesia. Humildemente te suplicamos, Padre Celestial, que nos libres de nuestros enemigos. En la hora de la muerte, no permitas que ningún espíritu maligno se nos acerque, para perjudicar nuestras almas. Oh Dios y Señor Nuestro, guíanos por medio de este mismo Arcángel. Envíale que nos conduzca a la Presencia de Tu Excelsa y divina Majestad. Te lo pedimos por los méritos de Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL

San Miguel Arcángel defiéndenos en la batalla, sé nuestro auxilio contra la malicia y las insidias del demonio, rogamos suplicantes que Dios ejerza su dominio sobre él, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que te viene de Dios, precipita al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan por el mundo buscando la perdición de las almas. Amén.

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